31 enero 2010

Golpe bajo.

Y en estos días, hemos estado como una mecha ardiendo en discusiones con mi mamá. Que vamos a La Punta, y hace lo que quiera, que nunca me escucha, que nunca le hago caso, que es una engreída, que yo soy caprichosa. Estos días han sido los peores, sin embargo esta última discusión no fue más que un par de patadas y puñetasos al corazón.

Tu tanto aconsejar, aconsejar. Deberías dejar de mirar la paja de ojo ajeno y mirar la tuya.

¿Qué?

Si pues, tanto aconsejas y te olvidas de tus problemas.

¿Qué hablas, mamá? No tengo problemas, cállate.

¿Ah, no? ¿No crees que el terminar alejando a todos es un problema? ¿Que tus gustos y disgustos lo son? 

No, no lo...

¿No crees que esta mal inventar historias y no vivirlas?

Basta, mamá.

Nada que basta, eso es un grave problema. Y lo sabes, es un problema...

Basta, dije. No creo que sean un problema, al fin y al cabo, a ti te aún te pasa lo mismo, ¿O no?

Hoy ha sido un día de mierda y mañana viene Piero. Si sigo de este humor, iré a visitar el martes a César para una dosis diaria de felicidad, o quizás...no, ni pensarlo.

1 comentario:

Katy dijo...

Awwww:(

Los golpes en el corazón son los que mas duelen , espero que las cosas se arreglen.

Y bueno una dosis de felicidad nunca cae mal.

Besos!