Hoy descubrí la variante que hace que mis emociones suban y bajen como una montaña rusa a máxima velocidad.
Y es mi entorno. Mi felicidad es relativa a todo lo que me rodea. Bueno, a las personas que me rodean y amo, por ejemplo, si hay al menos una persona que se sienta triste, yo no puedo, simplemente no puedo sentirme completamente bien. Es como si algo dentro de mi, compartiera y se lamentara por la tristeza ajena. Lo que de cierto punto de vista puede ser bueno, y no tan bueno a la vez.
Esta vez, es malo porque ya se esta apoderando de varias noches sin dormir.
Ayer, me vino una tristeza rara, repentina, de esas que te tumban a la cama, con música a todo volumen, y el aire visitándote de minuto en minuto. Ayer se me juntó la soledad repetida de mi mamá, su infelicidad proclamada, y su aún no proclamada -y ojalá no existente- enfermedad. Y para sumar sal a mi sopa de infelicidad, la indiferencia de mi papá y mi loca idea de que él ya no me quería igual se hicieron presentes cuando el sol se ocultaba.
Supongo que cuando te sientes triste, sólo buscas más motivos para sentirte triste, sean tuyos, o ajenos. Sean razonables o absurdos.
Y aún cuando parezca absurdo, debo admitir de que mi papá me sea indiferente, me deprime mucho. Él es como mi heroe, él es como que la única persona en la faz de la tierra que luchó por mi cuando estaba a kilómetros de perderme. Asi que, si la persona que más admiras, te comienza a ignorar, duele.
Así que después de tener carita de perro triste, durante un par de horas, mi papá se acercó a mi y me abrazó. Me preguntó qué me pasaba, y aún cuando dudé en confesarle todo lo que tenía dentro de mí, lo solté, evaluando su expresion mientras soltaba palabra tras palabra.
Como no te voy a querer, amor. -Me dijo al final, con una de esas sonrisas tiernas, que suele darme cada vez que cometo una torpeza.
Yo sonreí, y en esos momentos, me sentí feliz. Yo se que de por si, esa idea era loca, pero el hecho de que hubiera una pequeña posibilidad...ya me entristecía por completo.
Eso si, que te ame, no quiere decir que no estés castigada. -Repitió, con ese ademán burlón que suele tener de vez en mes. Yo puse los ojos en blanco, y lo abracé. Sí, me sentí aliviada, feliz, me sentí tranquila. Sin embargo, al final del día, para variar, no pude dormir. Me quedé mirando la pared horas, después de jugar un rato,después de escribir otro más. Había, hay aún un punto que me impide ser completamente feliz, y ese punto, es mi mamá y todo el peso de sus problemas.
Mientras ella sigue con ellos, yo, simplemente no puedo ser feliz. Asi se me quede sin más noches sin dormir, yo no puedo.
1 comentario:
Es cierto que cuando uno esta triste busca millones de razones.
Pero sabes que para eso muchas veces están los amigos. Y aunque tu y yo no nos conozcamos de tiempo te debo agradecer por ser una de esas personas que siempre esta dispuesta a encontrar buenas razones para no estar así.
Y buee una noche de insomnio invadida de problemas a cualquier le sucede y ya veras que estos se solucionaran (:
Tequiero.
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