Le dice el corazón: No te hace sentir, no te da emoción.
Pero le grita la conciencia: Ríndete ante él, no hace falta otra imprudencia.
Tiene casi 38 años, y sus instintos la siguen traicionando. La vida le dice que es hora de sentar cabeza, de no buscar algo que la haga sentir, sino algo que la ayude a vivir. Mientras que su corazón ignora grandes sabios y traza su propio camino buscando el amor, la felicidad verdadera, algo que llene su alma por completo, y la haga sentir viva.
Y ayer se presentó el candidato número uno para salvar su vida del caos: Edgardo-no-divertido y sus inexistentes anécdotas.
¿Nunca han conocido a alguien tan buena gente, como aburrido, sin nada que contar, y como único tema de conversación su carrera de ingeniería? Muy lindo el lugar, y todo, pero...
Pero definitivamente bastó que entraramos al carro para que ella y yo supiéramos que ese no era el indicado.
Sin embargo su debate interno va mas hacia lo que es correcto y no hacia los sentimientos. La estabilidad esta tocando su puerta, y ella no sabe si dejarla pasar. Si yo fuera ella...realmente no sé que haría. Porque como lo dije, para mi, la razón será totalmente el motor de mi corazón, el timón y las cordenadas de dirección, pero su situación amerita pensar el doble, e influye que tiene dos hijos y un carácter terriblemente jodido.
Y es mi mamá, la amo, y lo que más quisiera en este mundo es verla feliz, feliz y enamorada. Por lo que yo no sé qué haría, si perseguir el corazón o no dejar ir a la razón.
Y es mi mamá, la amo, y lo que más quisiera en este mundo es verla feliz, feliz y enamorada. Por lo que yo no sé qué haría, si perseguir el corazón o no dejar ir a la razón.
Ahora, hasta que llegue el segundo candidato.
Por favor, por favor, por favor, al menos que esta vez no se la pase hablando de ingeniería, y esos demonios.
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