16 enero 2010

Primer 15. II

¡¿Va a ir a tu casa?!
¡Qué romántico! Ver películas en tu casa. Se verían lindos como enamorados, Mary.

Yo solo escuchaba sus voces en la inmensidad de la noche. Si, había solo una persona que en esos momentos sabía qué pensaba, sin embargo cuando tienes una mejor amiga tardona, bueno, todo se complica.

Eh, chicas, yo, si muy bonito todo, pero ha pasado mucho tiempo, y aparte recién comenzamos a retomar la confianza y...

Y comenzó la lluvia de preguntas.

¿Te ves, no sé, caminando de la mano con él?
¿Te ves en un futuro a su costado?

¿Te ves asi en una relación formal con él?
¿Te ves bailando con él? 

PUM, PAM, PUM.

Primer golpe de la noche, no se le habla a una chica que repele -con sumas razones- las relaciones, de algo a futuro que incluya la palabra formal. No para alguien tan informal como yo, tan, tan poco nómada, que le fascina la liber...no, no se dice simplemente.

Segundo golpe, él no sé si sea el tipo de chicos que camine de la mano con alguien. Esos chicos que arranque una flor y te la de, de sorpresa. No, creo que él más de los que te hacen reír, te llenan de sus experiencias e historias locas. Él no es un príncipe de esos.
Él es un príncipe...a su manera.

Y tercer golpe, él no baila. Para nada, en lo absoluto, rotundamente no.

Eh, miren, ahí estan los chicos.

Y salí de ahí, con una sonrisa en el rostro y mil dudas que aún siguen en mi cabeza.

Mi primera duda: ¿Él? 

Slow down, slow down.

Al margen de él, al margen de que nos estemos volviendo a tratar después de tiempo. Yo no busco algo, algo así, con nadie. Porque yo no quiero estar con alguien, o no sé la verdad. Quizás sea porque nunca he tenido algo realmente serio, y como el trigo -que nunca he probado- creo que no me va a gustar, creo que no es para mi. Aunque quizás cuando lo pruebe, me guste, sin embargo, aún no quiero torturar a mi paladar.

Bien, ahora comparo las relaciones con comida

Aparte, en mi vida van a comenzar a existir prioridades, como la universidad, mis novelas, mis amigos, mi familia, y una relación, simplemente no esta entre ellas.

Porque en primer lugar, esas cosas, relaciones, lo que sea, nunca terminan bien. En segundo lugar, ocupan demasiado tiempo en tu cabeza, te elevan al séptimo cielo y luego te tiran de lo alto sin paracaída. Trayéndote finalmente dolor, drama, más dolor, más drama.

Hasta que terminas en tu cama llorando, o escuchando las canciones más masoquistas de la historia.

No, definitivamente esas cosas no son para mi, pero el no querer precisamente una relación, no quiere decir que no pueda disfrutar buenos momentos, ¿Cierto?