23 enero 2010

Keep it slow.

Yo sí que soy la personificación perfecta de inestabilidad.

Comienzo el año, decidida a escuchar mi razón, y mantener el margen con lo que refiere a él. Pero solo lo comienzo de esa forma, porque estamos casi terminando el mes, y sin darme cuenta mis sueños ya me llevan a la luna de Paita. Bueno, solo por momentos que me desorientan y me hacen olvidar que nosotros recién estamos retomando la confianza, que hemos comenzado de cero después de dos años, y aparte, tenerlo como amigo, por más que me pueda encantar, es mi prioridad.

Si, yo soy la personificación perfecta de locura. Seguramente el martes estaré de risa en risa, y a su lado nada más existirá. Sin embargo, cuando se vaya, y yo me quede sin magia, intentaré convencerme que pasar una tarde juntos, sin nadie alrededor, no es nada especial, o en el caso que lo fuera lo compararía con una tarde con mi mejor amigo, payaseando, matando el tiempo.

Y antes de acostarme caeré en la cuenta de que quizás me esté volviendo a gustar de la manera en que solía hacerlo hace dos años, y luego me llenaré de dudas, de miedos, y como consecuencia, tendré una noche más sin dormir.

Ahí esta, mi locura personificada, idealizando el martes. Lo sé, lo sé: María Claudia, basta. ¿Pero quién puede contra un corazón que me incita a soñar despierta? ¿Quién puede contra un corazón que te fascina fantasear las cosas más locas jamás antes escritas?
¿Quién puede contra un corazón que me lleva a volar sin paracaídas por segunda vez...contra mi voluntad?

Ni siquiera yo, en algunas ocasiones, puedo con este loco corazón.
Con mi loco corazón.

1 comentario:

Katy dijo...

Muchas veces el corazón no escucha las razones que le damos.

¿Porque no te apareces por msn ah :(?

Tengo una vida que contarte Mc.

Te estoy llamando telepaticamente -.-