Tengo dos noticias, una buena y una mala.
Todo comenzó desde ayer, cuando antes de quedarme dormida pensaba en la mínima esperanza que mi celular apareciera, con mi tranquilidad controlada, aún cuando supiera que de no aparecer mi papá me mandaría el sermón que de ser completamente despistada, de andar en todos lados, menos en la tierra, me iba a tropezar con una dura realidad.
Sí, mis pensamientos comenzaron a tomar control de mi cabeza, sin embargo tomaron otra dirección completamente diferente hasta que recordé que dentro de diez horas Piero vendría a mi casa, y por unos segundos sentí el temor vivo de quedarme con mi vestido azul en nuestra esquina. Si, lo sé, un poco exagerada quizás, pero no me pueden culpar por algo que simplemente es inevitable: Sentirme insegura con él. Al menos, en un comienzo sé que será así, porque él es increíblemente inesperado, y yo, ultimamente el triple de precavida. Si, eso también pasaba por mi cabeza. Eso y otros mil y un pensamientos que se debatían entre sí.
No sé en qué momento de la noche, la batalla cesó, sólo se que me levanté a las ocho y cuarenta y cinco. Maldije mi sueño, y ni bien pude timbré a mi celular. Apagado. Maldije al maldito que lo había encontrado. Si, definitivamente no iba a ser un buen día, pero como siempre, me las ingenié.
Me levanté de un salto de la cama, llamé a mi mamá y pedí que bloqueara mi número, mientras yo buscaba uno de esos equipos prehistóricos que guardas bajo el cajó
Y se lo dije a mi papá. Él no me dio el sermón, ni me resondró. Esa, esa es la buena noticia.
El único problema es que iremos a comprar mi chip, con el mismo número, dentro de un rato con mi papá, por lo que ya no habrá tiempo para que Piero venga y veamos nuestras tres horas de Avatar comienzo pezziduri, abrazados. Esa es la mala noticia, tuve que conectarme, y decirle en el momento exacto que él me decía que estaba saliendo, que sería bueno vernos otro día.
Si, una mala noticia, aparte claro, de que doy por sentado la desaparición de mi celular, aún cuando me envie un sms de internet, diciendo que si lo encontraban lo devolvieran, al parecer no lo leyeron, o siendo realistas, simplemente ignoraron el sms.
Bueno, se que el día lunes me espera un muy lindo día, porque la espera, siempre trae cosas buenas.
O al menos eso espero, de esta espera, larga, muy larga espera.
2 comentarios:
Veras que la espera vale la pena :)
Ojalá (:
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