Dejando de lado mis momentos de niña de papá, debo informar que desde hace media semana estoy castigada. ¿Y lo peor? Es por algo que técnicamente no hice. Sí, tecnicamente, porque yo no mordí el mueble y lo destrocé un poquito, yo sólo olvidé que Gokú -mi querido perro- hacía eso, y el dejar la puerta abierta era incentivarlo a acabar con un par de mis fines de semana.
Sumándole a ese castigo, que ahora mi celular vaga por algún centímetro cuadrado del parque de mil metros. Creo que yo, debería estar agonizando, porque si antes el castigo era leve, ahora el sermón será atrós.
Definitivamente, eso de estar en la luna, no me asienta nada bien.
Y mañana viene Piero...y si estaba castigada, ahora estaré el triple.
¿Qué haré?
No sé, lo de Piero, es un asunto aparte que me tiene como astronauta, en la luna de Paita, por lo que para intentar distraerme, y no terminar totalmente castigada, mañana a las cinco de la mañana, timbraré a mi celular, si da señales de vida, voy al parque a buscarlo sino, lloro.
Si, yo, la más loca.
Y si todo resulta bien, mi tarde de Avatar y pezziduri, no se estropeará, al menos claro, que yo arruine el momento, y bueno, como si no fuera una experta en eso.
1 comentario:
Sabes que no lo malograras.
Si no que la pasaras muy bien y de regalo un estancia larga en la luna y con acompañante eh.
Tqm
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