15 enero 2010

Ahora mi destino soy yo.

Y hoy fue uno de esos días completamente locos, inusuales, espontáneos, donde lo inesperado se vuelve el plato principal.
Hoy fue uno de esos días que pese a todo, me terminan encantando. (Y eso que aún no termina)

Me levanté, inusualmente temprano, para ir a entregar mis papeles a la UPC (mi sueño hecho universidad), sin embargo ya a un paso de inscribirme, me di cuenta que había una solicitud que necesariamente debía ser firmada por el director, y desafortunadamente estaba en blanco.

Mierda.

Sabía que la universidad no aceptaría una solicitud a medias, y sabía, dado que había llamado al colegio minutos antes, que el director no estaba. Pero sobretodo sabía que hoy, yo quería salir con mi papel de inscripción y no me iría a mi casa hasta obtenerlo.

Así que del polo norte, viajé al polo sur, y fui hasta el colegio. Con una parada previa a mi casa, para recaudar dinero. Y así, finalmente fui al colegio. Cansada, sedienta, sin música, casi a un paso del infierno, pero con una sonrisa que no me dejaba caer. Una sonrisa que hizo milagros, y me permitió salir con la solicitud autografiada por un seudodirector.

Ahora el problema era ir otra vez al polo norte. Como que una hora de camino y otra más de espera, no, nada parecía sonreírme. Sin embargo no puedo describir la sonrisa que tenía al momento en el que me dieron la solicitud, que me inscribieron, que me dieron la ficha.

Simplemente no puedo, porque era una mezcla entre orgullo, satisfacción, y un 'Lo hice...¡Bien!'

Inclusive a mi me suena patético, pero hacer algo por ti misma te lleva a que las cosas tengan un nuevo valor. Ahora veo mi ficha de inscripción, mi código del alumno y se que eso me pertenece, en todos los sentidos, porque yo fui de polo a polo para obtenerlo. Yo fui la que caminó como que una hora en total por la vida, para conseguirlo.

Fui yo, y nadie más.

Hoy me di cuenta que puedo hacer mucho por mi cuenta, y que no puedo esperar para hacerlo.

Hoy dejé de lado a la niña de papi, por lo menos por un par de horas.

Y hoy, comienza mi loco manual de supervivencia UPC.

Regla #1:
Mi destino e independencia, soy yo. Yo, y nadie más que yo.

Ah, y no olvidar el bonus de hoy.

Regla #23:
Los chicos lindos, siempre se levantan tarde.

Sí, sigo siendo yo, solo que ahora un poco más nómada que lo usual y eso me encanta.

Pero me encanta aún más, el hecho de que estoy a puertas de comenzar la universidad, y para variar, no puedo esperar.

4 comentarios:

Katy dijo...

Awww que lindo es sentirse una satisfaccion tremenda por algo que uno hace solo y que el resultado final es gracias a su constante esfuerzo ♥

Que alegria Mc!

Se que te ira bien en todo :)

MC dijo...

Suena un poco tonto, pero sii, te sientes así feliz y emocionada.

Gracias Katy, yo también espero que me vaya bien, y espero más comenzar :D

mrl dijo...

Terminamos el colegio (yupiiii) pero eso significó terminar con una etapa de 11 años de,prácticamente,dependencia; ahora nos toca comenzar otra nueva etapa en nuestras locas vidas y de vdd espero que te vaya muy bien Mc. Estás madurando poco a poco pero recuerda nunca perder tu sonrisa de niña. Esa sonrisa mueve montañas (:

MC dijo...

Awwww Mariale, gracias!
Es increíble lo rápido que puede pasar todo, asi: INCREIBLE. Ahora somos nosotros contra el mundo, ahora somos nosotros contra la realidad, que loco.

Y yo también espero, no, no espero que te vaya bien, porque SE que te irá bien. Eres lo suficientemente segura de ti misma para este mundo.
Eso algo que nunca debes de perder, por nada del mundo.

Y no te preocupes, porque nunca dejaré ese lado 'niño' que tengo :D