02 diciembre 2009

Till the end.

Mi otro yo, mi psicoterapeuta, mis pies en la tierra. Ella es la hermana contemporánea que nunca tuve. Ella es la que me conoce desde el pelo hasta la punta de los pies. La que se ríe de todo, y le fascina joder. Ella  es valiente, y aún cuando a veces no lo parezca, madura.
Ella es la chica nueva que se volvió amiga vieja.
Ella es la primera revolucionista de esta loca vida.

Comenzamos a ser amigas en noveno, cuando el mal de amores se nos cruzaba al mismo tiempo; ella descubría un gusto, yo huía de otro. Aprendimos a aconsejarnos, y nos enseñamos que la mejor salida en ocasiones es la más dolorosa. Conocimos el desamor un par de veces, lo volvimos a intentar otro par. Siempre ayudándonos a no caer. Sin embargo no fue hasta que el 2008 expirara, que nos volvimos inseparables.

No sé el momento preciso, ni la fecha exacta. Sólo se que existieron momentos, y esos momentos nos hicieron ser lo que hoy somos. Las madrugadas sin dormir, con gelatina de promedio y el aderezo perfecto de consejos. Las tardes tiradas en cama, hablando de la vida. Los viajes interprovinciales. Las interminables fantasías. Puteadas, y consuelos. Más puteadas, el triple de consuelos. Las escapadas, los gritos. Las peleas, los abrazos.

Hemos reído hasta llorar, llorado hasta reír, y peleado hasta morir y lo seguiremos haciendo, hasta el fin de los días.


You put me aside when something ain't right.
Talk to me now, and into the night, till is alright again.

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