Ella es su propia princesa.
La conocí en sexto cuando lo bueno y lo malo, eran sus límites en la vida.
Y desde ese año, muchas cosas han cambiado. Lo bueno y lo malo, se distorcionaron como puntos primordiales en su vida. La bohemia, de cierta forma, la atrapó. Enseñándole de amor, de una forma de la que ella jamás pensó. Cruzando sus propias barreras, enfrentando sus propios fantasmas.
Venciendo todo, por el amor que ella jamás imaginó.
Sí, tantas cosas han cambiado desde que nos conocimos. Desde ese año en el que jugábamos a las barbies, e inventábamos historias de amor sin fin, sin embargo lo único que no ha cambiado, es que sigue siendo, y seguirá siendo, una de mis mejores amigas.
Ella tiene esa clase de personalidad difícil que aún cuando parece no tener compatibilidad con la mía, nos da los momentos más divertidos del día. Nos hace pelearnos, reírnos de una nada, hablar sin parar. Conocí su lado depresivo, y su lado más alocado.
La conozco tanto, aún cuando se que ese tanto en verdad es nada, porque ella es todo un misterio.
Gracias por ser mi amiga incondicional, siempre estar ahi, aconsejarme, y hacerme reír. Hasta siempre Clau, porque nunca dejaremos de ser las amigas que hemos sido durante seis años.
Siempre juntas.
No hay comentarios:
Publicar un comentario