21 diciembre 2009

Pero me acuerdo de ti.

Dos meses más y será casi dos años desde que me encantó. Y un año ocho meses desde que me desencantó, e increíblemente su presencia sigue teniendo el mismo efecto en mi. Bueno, no el mismo efecto de perdidamente enamorada, sin embargo cada que aparece, algo se mueve en mi.

Él es un chico malo, de los que no me gustan, sin embargo por alguna razón hay una parte suya que siempre me va a encantar. ¿Por qué? ¿Masoquismo? No creo, yo soy todo menos masoquista ¿Costumbre? Menos, yo odio la rutina.

Supongo que la respuesta, es de por si, un reflejo del ser humano; te dejaron con el dulce a milímetros de problarlo. Y cada que lo vez, la sensación se repite. Y cada que lo hueles, quieres ir tras él. Instinto animal. O en mi caso, instinto sentimental. Porque él siempre me va a importar, apareciendo una vez cada ocho meses, mensajeándome en una noche de lluvia sin estrellas, se robará mi corazón durante unas horas.

Al final del día, me lo devolverá, sin embargo siempre habrán momentos en que será suyo por completo.

Piero Branizza, me encantaste una vez, y lo sigues haciendo de vez en mes.

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