24 diciembre 2009

Loco.

Él, se cree un genio.

Lo conocí al ritmo de Salomé, en segundo grado B. Él, procuraba no patearme, y yo intentaba agacharme lo suficiente como para que mi cabeza no tocara sus pies. Si, lo conocí hace nueve años, sin embargo, fue a partir de sétimo que se volvió indispensable para mi.

No sé en qué momento de ese grado, ocupó el lugar del hermano mayor que siempre quise tener. Con el que puedo pelear, reír, e intentar llorar a la vez. Aquel que me cuida siempre, aún cuando en ocasiones necesita putearme un par de veces para hacerme entender las cosas. Aquel que le puedo hablar con la verdad, y aun cuando se molesta, logra entender.

Aquel que es un hígado en ocasiones, y en otras la persona más burlona del mundo.

Gracias por dejarme ser tu hermana menor, y siempre velar por mi. Espero que eso sea algo que nunca cambie.

Nunca.

No hay comentarios: