No puedo ser orgullosa con las personas que amo, y pese a todo lo que me hizo vivir en los últimos días, yo la amo. Amo a mi mamá, y no puedo cerrarle la puerta de mi vida si ella me pide otra oportunidad.
La cólera cruzó la cuadra llevándose todos esos días grises, y en el momento en el que el sol iluminó mi esquina, decidí que era tiempo de llamarla. Era tiempo de alzar bandera blanca.
La escuché sorprendida, pero después de un par de segundos la conversación fluyó como si no hubiéramos tenido unos últimos días realmente tormentosos.
Se que esta un poco loca. Se que es algo inestable. Se que juega en ocasiones el rol de hija. Sin embargo se que es mi madre. Y que así, la amo.
2 comentarios:
AWWWWWWWW.
Despues de todo siempre sera tu mamii y jamas podras dejar de amarla ♥
Exactamente, una maldición en días grises, sin embargo una bendición para toda la vida :)
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