08 diciembre 2009

Brujería.

Ella es como la mamá de todos, sí, pero sobretodo ella es una de mis mejores amigas.

La conocí una tarde de verano, a comienzos de sexto. Cuando uno de los problemas más grandes de mi vida, comenzaría a atormentarme. La conocí, y sin querer, ella me arrastró hacia quienes se volverían mis inseparables en aquel entonces. La conocí y su amistad suplantó palabras que mi mamá comenzaba a estampar en mi cabeza.

Ella me arrastró al terreno de la responsabilidad, aunque mis raíces despistadas luego se encargaran de regresarme a la luna.  Me mostró un nuevo significado de amistad que recién estaba aprendiendo a conocer. Incontables las veces que fue a mi casa para trabajar, y terminamos dejando los números de lado, para hacerle paso al amor y desamor. Hemos pasado tan buenos momentos, hemos crecido juntas, y he aprendido a conocerla a la perfección.

Ella siempre tiene buenos consejos, aunque duelan, aunque no la entiendas.

Ella es una persona muy especial para mi. Y espero que la distancia nunca nos llegue a separar.

1, 2, 3 bye.

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