30 octubre 2009

A punto de estallar.

Veo el piso a milímetros de mi razón y es gracias a que tengo una adorable madre que se esta matando antes de saber qué carajos tiene. Una adorable madre que me saca en cara los momentos que me dio, las horas que compartirmos y lamentos que curó, volviéndose así la ganadora en este concurso de víctimas auspiciado por su depresivo drama.

Sí, si creí que yo era algo manipuladora, pues ella me supera en creces. Creces. Tanto así que me quitó las ganas de todo, de reír, de jugar, de salir, de vivir. Sólo me dejó ganas para quedarme encerrada por semanas en mi cuarto escuchar música y dormir, dormir hasta que su voz y sus lamentos se vayan, hasta que deje de trabajarme a los sentimientos y deje de ser vulnerable a sus dramáticas palabras.  Hasta que me vuelva fría por completo.

Porque aún cuando ella cree que no me importa, me importa, más que demasiado y siempre me ha importado, y siempre se lo he dicho. Ahora el resultado, gracias a su falta de responsabilidad,  ganas por querer vivir su no juventud esta en la puerta de respuesta a una biopsia.

(La palabra aún me da escalofríos)

Hoy odié a todo el mundo hasta hace unos minutos que me conecté y leí un mensaje en no conectado, del día de ayer.

Hola Mc, pasaba por aquí para decirte que se te extraña...

Y muchas otras cosas más que me robaron una sonrisa. Sí, él reapareció sin contarlo, como si el destino lo pusiera de nuevo en mi camino para darme cuenta que estar mal, no va conmigo. Y ese lado oscuro y depresivo que me persigue, tiene que desaparecer, antes que me consuma por completo.

2 comentarios:

Michelangelo Audittore dijo...

Ánimos =) cuenta conmigo

Me encanta tu forma de escribir.

Cuídate mucho =) suerte

MC dijo...

Aww, gracias Giuseppe :D