"¿No quieren venir a mi casita en la noche? Mi hermano tendrá una reunión con sus amigos, y no quiero estar solita."
Vi el mensaje y sonreí. Muchas veces la vida me desdibujó una sonrisa de mi rostro, y ahora bordea cada milímetro cuadrado de mis labios hacia arriba.
Creo que las cosas pasan por algo. Creo en el destino, y esa es la razón de que anteriormente lo odiaba, porque me hundía en mi propio círculo vicioso de pensamientos e inseguridades. No me dejaba salir de aquella burbuja de ilusiones, que se inflaba a base de recuerdos.
Y ahora que estoy afuera, él se encarga de encajar un par de piezas en el loco rompecabezas de mi corazón.
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