11 noviembre 2009

La Peor Rodríguez

Yo puedo ser todo menos cobarde.

Sin embargo,  no sé cómo terminar algo que nunca comenzó.
Algo que nunca tuvo un 'te quiero' escrito de por medio, (porque conciente de mi particular forma de ser, nunca quise apresurar nada).
Algo que ni siquiera tuvo algo en concreto.

Donde no hubo palabras bonitas, sólo conversaciones entretenidas, risas, y días azules. Sí, soy conciente que le debo un par de esos días, pero no le puedo dar lo que él quiere y necesita.

Yo no puedo, y menos en estos malditos días, que varían aún más mi poco control emocional, porque no quiero que él se convierta en mi azul cada que mis días se queden sin color.

Es que extrañaba hablar contigo.
¡No, no, no me puedes decir eso!
En serio te extraño.
Ahora sí, me siento la peor.

¿Y qué hago? ...no, no, yo lo quiero, no de aquella forma loca que quizás debería, pero lo quiero, y no puedo ser mala con él, pero no puedo ser egoísta.

Porque eso va en contra de mi, de lo que soy.

Y otra vez su ventana se vuelve a abrir, la he cerrado un par de veces sin continuar la conversación pero sigue y sigue abriéndose. AY.

Maldita sea.

No hay comentarios: