03 febrero 2010

Sweet kinda something.

He said promise me you'll take it slow
She said dad gotta let me let go.

Siempre he sido una niña de papá. De las que le ponen puchero cuando las resondran, de las que los abrazan cuando menos se los esperan. De las que adoran pasar el tiempo junto a él, ver películas de disney, llorar, compartir, escuchar anécdotas sin fin. Y finalmente, de las que lo toman como su mejor amigo, personalmente, como mi héroe.

Siempre he sido una niña de papá, y para él siempre he sido -y seré- su bebé. He ahí el problema, al parecer no le pasé el memo que dice que esta niña ya tiene 16 años, dejó de ser una bebé, y aún cuando puede llegar a ser infantil, tiene que comenzar a tomar en su vida nuevos riesgos, sobretodo uno al que tanto le ha huído, y es el amor.

Él nunca me prohibirá nada, estoy segura, porque me lo ha dicho, y nuestro gran lazo de confianza es increíblemente extenso, sin embargo lo único que me preocupa, es que se que siempre tendrá miedo. Miedo de que me rompan el corazón, miedo de que pierda lo que soy, o su mayor temor, el que me aleje de su lado.

Miedo que ha revivido con mayor intensidad dadas mis charlas acerca de Piero.

Y mientras Upendi sonaba, él, que estaba a mi costado me miró y dijo:

-¿Tú nunca te olvidarás de mi, no? -Con un poco de preocupación en su voz.
-Nunca papi. -Dije sonriéndole, mientras él me abrazaba.

-Qué rápido pasa todo. -Dijo con un suspiro que se llevaba grandes recuerdos de mi infancia, y lo senti así, porque él y yo, hemos vivido una extensa lucha que tomamos año por año. Una lucha que él había ganado, y el premio, era tenerme ahí, a su costado. Su hijita, su bebé, finalmente estaba a su lado, sin temor a no volver a verla.
Sin temores, pero bueno, esas guerras quedaron tiempo atrás, y en un espacio temporal, a la cual mi cabeza tiene prohibido visitar.

-Lo sé...pero deberías agradecerme. Tengo dieciséis, y nunca he tenido un enamorado, enamorado, por mi voluntad.

-Lo se, pero tú que vives enamorada, no comprendo, la verdad.
-Supongo que aún no encuentro a alguien para mi. -O quizás...mentira.

-Se hace larga la búsqueda, ¿No?

-Muy larga.

Y él me dio una tierna sonrisa.

-Encontrarás a varios, ya verás. Tienes una vida por delante.

-Lo sé, solo que a veces tengo la idea de que nadie es para mi. -Dije.

-¿Y tu amiguito, ese que vino el lunes? -Preguntó Gisselle con una sonrisa.

-Estamos, estamos, bueno, volviéndonos a ver. -Dije sonrojándome un poquito.

-Te gusta. -Dijo Paulo.- Te gusta, te gusta, te guuusta.

-Cállate, o te pateo. -Dije bromeando.

-Bah, Mary, a mi me gusta más el que te gustaba antes. -Dijo Mica tirándose en mi chancho gigante.

-No, yo prefiero a este. -Dijo Gisselle, guiñándome el ojo.

-Yo quisiera que te gustara César. Así vendría todos los días y jugaríamos pokemón, wii... -Dijo Paulo.

Yo reí, bastante vendría César a diario, y bastante que vendría sólo para eso, aunque...recordando la otra vez que vino, y se puso a ver DBZ con Paulo, vía youtube...puse los ojos en blanco. Quizás si vendría un par de veces y estaría con Paulo, después de todo.

-Sería tan feliz. -Continuó mi hermanito- Pero te gusta el que tiene skate y no juega wii.
-Cállate. -Dije riendo, bueno, todos reían porque al parecer disfrutaban esta charla tan loca.- No me gusta.

-Si te gusta, si te gusta. -Dijeron al unísono, Paulo y Mica.
-Que no... -Y les tiré la almohada que sostenía la cabeza de mi papá.

Y a los pocos segundos escuchamos todos un:

-Au, ¡María!

Y otra vez mi puchero irresistible de niña engreída. 
Y otra vez su de eterno padre, de eterno héroe.

1 comentario:

Katy dijo...

Leí este post muy temprano pero me quede en la mitad y ahora que ya lo termine, me parece que ese es un momento muy tierno y algo loco también :)

Se que no te alejaras de tu papi y que encontraras a la persona indicada para ti ya lo veras ;)

Tequiero.