27 febrero 2010

Send them your heart.

Primero Haiti, luego Japón, y ahora Chile.

Chile nuestro país vecino, nuestro país no tan hermano. Chile, destruido y yo que me pregunto: ¿Y si hubiera sido Perú? ¿Si las placas tectónicas de la tierra se hubieran desplazado cientos, cientos y cientos de kilómetros hasta hacer temblar el suelo en que pisamos?

¿Ahí, qué?

Ahí la catástrofe hubiera sido nuestra película, y las desgracias su protagonista. ¿Y qué pasa si termina ocurriendo? Yo que tengo tantos asuntos pendientes. Yo que tengo tantos sueños por cumplir. Yo, y el resto de peruanos...en mi imaginación. Yo, y el resto de Chilenos, en la realidad.

Mi corazón, va con ellos, y mis más profundos lamentos también.

Porque nadie es culpable que la naturaleza nos juegue una mala pasada.
Nadie.

Y hoy me di cuenta que no hace falta que sea el 2012 para que se acabe el mundo. El fin del mundo es cuando un terremoto de 8,8 grados te visita en plena madrugada.

El fin del mundo es ver cómo todo a tu alrededor se derrumba. Eso es el fin del mundo. Y este es el momento para demostrar la solidaridad para con ellos, dejar alguna fricción de lado, y hacer de este mundo, una sola mano que les pueda dar el apoyo que necesitan.

So they'll know that someone cares.

2 comentarios:

gabriela dijo...

Es cierto!! tenemos que ser solidarios con los que realmente necesitan la ayuda.
Que esperamos en los días, meses o años siguientes, no lo sabemos, ah decir verdad yo creo que nosotros somos los que nos estamos acabando el mundo por no saberlo cuidar y mi incluyo por que yo no soy tan responsable con MI MUNDO.

SALUDOS...XOXO

MC dijo...

Gabriela: Si, nosotros estamos matando el mundo, y sin darnos cuenta, nos estamos matando a nosotros mismos. Es una lástima que desgracias así tengan que suceder para darnos cuenta de las cosas.

Deberíamos comenzar con el cambio, antes que el cambio nos tome presos.

Saludos a ti también!