10 febrero 2010

I'm a little torn.

No sé que es. 

Debería estar saltando de felicidad, respirar mariposas, ver todo rosa. ¿Eso es lo que sientes cuando te gusta alguien, cierto? Te sientes bien. Feliz. Nada puede ser mejor en tu vida, así debería sentirme yo,  y aunque quizás no tenga nada que ver con él, o con el amor, o con algún que otro demonio, me siento igual que las flores amarillas que están al frente de mi casa: Marchita.

Ellas ya no inhalan su dosis completa de sol, y yo no inhalo la dosis de alegría que inhalaba al día. 

Marchita, perdida, así me siento hoy. 

Como si justo hoy, no entiendes por qué la Tierra demora 31 449 600  minutos, para llevarse un año, o por qué las estrellas aún cuando se pueden ver tan de cerca, son tan inalcanzables.

Hoy no comprendes de qué es lo que pasa alrededor tuyo. De por qué las horas se demoran en pasar  alrededor. No comprendes como a un lado, ves lágrimas de amor, y en la otra esquina ves otro par, de desamor. No sabes las razones de la traición y te das cuenta que la maldad, no es pesadilla, es realidad.

Los colores se destiñen y las flores se marchitan en cada esquina. 
Mis flores se marchitan.

Y yo me siento incompleta.

Ahora debo de terminar de hacer mis maletas para Ica, y perderme a 318 kilómetros de la realidad, sintiéndome más incompleta que nunca.

Más vacía que ningún otro día.

1 comentario:

Katy dijo...

Tal vez el sol de Ica te regale algo de felicidad :)

Espero te diviertas Mc.