Llegué temprano.
Temprano porque lejos de tomar un buen micro, como buena universitaria, tomé taxi, como buena cachimba.
Y ni bien vi la universidad, me enamoré. Gente por todos lados, cachimbos buscando su salón, y los grandes mirando alrededor y preguntándose ¿De dónde ha salido tanto niño?
Era el mejor panorama del día.
Bueno, mejor hasta que llegué a mi salón. Aula de comunicadores, como lo preví, ninguno tenía problema para expresarse, y ni bien llegué comencé a socializar con cuanta persona estuviera presente. Una sonrisa por acá, un hola por allá, intercambio de palabras, intercambio de colegios. Conociendo a desconocidos se hacía muy divertido, y cuando pensé que la diversión terminaría en cuanto pisara la clase de mate básica.
Me equivoqué.
Todo el día fue increíble, conocí un par de locas como yo, otro par de relajadas, algunas más femeninas de lo que puedo ser, y otro tanto de graciosas. Todas uns lindas e increíbles personitas que quiero seguir conociendo.
Sin embargo el paraíso no es eterno, y ahora tengo trabajo que hacer. Mañana trabajos grupales, el viernes también.
Lo que conocía como vida social, al parecer acabó.
Sin embargo estoy muy lista para la universidad. Así que allá voy.
2 comentarios:
Suere suerteee !
Se que te ira muy bien :)
Graciaaaas!
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