08 marzo 2010

La de los sueños y no-sueños.

Ella tenía la mirada perdida y yo la misma pregunta de toda la vida: ¿Qué soñaste ser...?

Su silencio antes solía decirme nada y realmente desesperaba, sin embargo hoy su silencio dice todo. Hoy en su nada, pronuncia cada sueño que no floreció. Cada pensamiento que no se alargó. Cada idea que se apagó.
Podremos ser igual de engreídas, igual de explosivas, sin embargo, si hay algo que nos diferencia totalmente, y es que mis sueños podrían regalarlos a un país entero y aún así nunca acabarse. Yo sueño -suena cursi una vez que lo escribes- tanto que encuentras desde la paz mundial, hasta mi paz interior.

Yo sueño con una diferencia, con un libro, sueño con un amor, y sueño con la felicidad, de esa que nunca se acaba. De esa que hace temblar tu mundo.

Yo sueño y sueño, y de tanto soñar, a veces olvido la realidad.

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