¿Quién hubiera dicho que un gesto dice más que mil palabras?
Y ¿Quién hubiera dicho que todo ese tiempo mis gestos involuntarios, y espontáneos decían a gritos: Te quiero?
Un sub-tema que persigue a la comunicación no verbal. Un mal que me persigue cada que alguien hace latir mi corazón: Los adaptadores. Gestos involuntarios que manejan las emociones que no queremos expresar. En mi español, en mi lenguaje, ser seca, fría, mirar de acá para allá, o ir al extremo de las risas y risas o al otro extremo de tratar mal, a esa persona especial, cada que estaba cerca.
Increíble, todo el tiempo mis gestos decían, vete, sin embargo escondían un: "Quédate, te quiero conmigo".
Sí, ¿Quién hubiera dicho que la universidad me enseñaría más de mi misma?
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