Y no me di cuenta de cuanto la había extrañado hasta que comenzamos a conversar.
Sabía que sus consejos iban a ser directos e incluso un poco fríos, pero a veces necesitas la frialdad de las palabras para reaccionar, y Claudia, graduada como mejor amiga desde sexto grado, es el café que revive de insomnio, a mi corazón.
Ella es algo cerrada, y yo muy abierta. Ella no ríe mucho, yo lo hago en exceso. Ella puede de hablar de sexo sin titubear, yo quizás aún ría con ciertos dejos de niña infantil.
Es mi yang, yo soy su ying. Completamente diferentes, completamente compatibles.
Es mi yang, yo soy su ying. Completamente diferentes, completamente compatibles.
-No sé por qué fue incómodo. -Confesé, mientras la música desbordaba mis oídos.- Incluso ese día, fue incómodo para mí, aún cuando intenté que no lo fuera, por él.
-Es porque la cabeza no la tenías en él. Y lo sabes bien. -Me dijo.
-Sí lo tenía...yo, ay.
Y al final, terminé aceptándolo, tampoco la podía engañar, y ni siquiera pensaba hacerlo porque ya muchos días lo había hecho y no quería escuchar a mi corazón lamentarse una noche más.
-Sí lo tenía...yo, ay.
Y al final, terminé aceptándolo, tampoco la podía engañar, y ni siquiera pensaba hacerlo porque ya muchos días lo había hecho y no quería escuchar a mi corazón lamentarse una noche más.
Claudia es el tipo de amiga que te dice las cosas claras con calma, la verdad más cruda, en su voz, suena inclusive, relajante, por lo que su consejo en aquel momento no me causó mayor preocupación. Tampoco sus reproches sobre mis grandes metidas de pata, mi lengua floja, y mi afán de dar el primer golpe antes de perder la pelea.
Y mucho menos, pensé en la promesa que le hice, lo que en estos momentos creo que fue un grave error. Al diablo, todo comenzó por un grave error. Que lo termine otro, no hará que las cosas empeoren.
Y mucho menos, pensé en la promesa que le hice, lo que en estos momentos creo que fue un grave error. Al diablo, todo comenzó por un grave error. Que lo termine otro, no hará que las cosas empeoren.
Aunque conmigo, nunca sé.
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