Él es mio, suyo, nuestro chico perfecto.
Tiene el antídoto perfecto para hacerte reír, junto con la dosis exacta de cordura que te mantiene atada a tierra.
El de las bromas justas, y consuelos precisos. El de los consejos fríos, y palabras tiernas.
Y aquel que alguna vez quisiste de esa manera, que hoy ya ni recuerdas.
Él es un viejo gusto guardado bajo recuerdos.
Él tu eterno amigo, y un amor imposible que aún cuando alguna vez quisiste, fuera posible, así es perfecto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario