He de ser sincera, sabía de la colecta de UTPMP sin embargo, pensando que visitaría Hogar de Vida y dejándome llevar por la flojera, no me inscribí.
Y lo peor fue que hoy ni siquiera pude ir a Hogar de vida, por el contrario, fui a almorzar con mi mamá,
Sí, me sentí un mal, como si fuese mi obligación ayudar y hubiera fallado.
En fin, después de una hora de comer y hablar con mi mamá de la vida, salí de su trabajo y sin imaginarlo me encontré con un chico de casi 19 años, con una lata en mano.
¿Deseas colaborar con UTPMP? Me preguntó con una sonrisa y sin pensarlo dos veces saqué un sol de mi billetera, sin embargo mientras metía el dinero en la lata me di cuenta que no sólo quería colaborar dando una moneda de a sol del 93, yo quería ayudar sudando la gota gorda como cada voluntario en distintas zonas de Lima. Yo quería caminar, y yo quería ser la que preguntara si deseaba colaborar.
Así que después de meter mi pequeña donación en la lata, le pregunté al chico si podía ayudarlo...y minutos después me veían a mi con mi chaleco de UTPMP, una lata en mano, stickers en la otra y una sonrisa en el rostro.
Sí, ahí estaba yo y cuando fui al trabajo de mi mamá para pedir colaboración su cara de sorpresa fue inédita.
Yo te envío a casa y mira con lo que me sales. Me dijo con una sonrisa, antes de invitarme a pasar por todas las oficinas de su trabajo.
Y así estuve desde las dos, hasta casi las siete. Y lo mejor, fue que en esas cuatro horas y media no sólo llene mi lata sino aprendí grandes cosas. Aprendí que existen personas con un enorme corazón, dispuestas a sacrificar días enteros por ayudar, o simplemente a colaborar con una pequeña donación.
Aprendí, también, que aún somos indiferentes, cínicos y egoístas que piden mucho, sin hacer nada a cambio. Muros de frivolidad que hoy me hicieron sentir una impotencia jamás antes sentida.
Y aprendí que si te donan veinte soles, siempre te piden un beso.
1 comentario:
Quien sera el afortunado donador de los 2o soles ;)?
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