Hablemos de la luna,
Que alumbra el agridulce dejavú de noches pasadas,
Donde el cielo era un mar de estrellas,
Y tu y yo, la más fugaz de ellas,
...pero no me hables de finales.
Hablemos de esa sonrisa tuya,
Tan grande, tan opaca,
Tan de Neruda y su canción desesperada,
...pero no me hables de finales.
Hablemos de la sombra de Frida.
Que goza en nuestra soledadad
Y se excita al saber que tu sombra y la mía nunca se harán compañía,
...pero no me hables de finales.
Hablemos de besos,
Besos dulces, besos agrios
o, como en nuestro caso, besos nunca concretados.
...pero no me hables de finales.
Y si no queda más que decir, hablemos de este desamor,
Que admito, a contra orgullo, logró quebrar mi corazón...
...pero no, no mi casi amor: no me hables de finales.
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