11 julio 2011

Sin título

Hoy me levanté de un humor muy especial, hoy me levanté enamorada. No de alguien sino, simplemente, enamorada. De una forma muy cursi y pegajosa. De una forma donde abres los ojos al despertar y sabes que, a pesar de nunca haberte enamorado, quieres escribir del amor.
De esa forma condenadamente cursi que viene a mi unas mil a las quinientas.

Así que hoy, escribiré del amor, pero no de lo que es ni de como se siente ni de tantas cursilerías más, porque me estaría engañando: no las he sentido en todo su explendor y escribir de ello sería fingir que si. Así que hoy, hablaré de las historias de amor que más me gustan: la del one night stand, la de los amigos y, mi favorita, la de los mejores amigos.

La historia de amor del one night stand es simple y sencilla (le sucedió a mi mejor amigo con su ex enamorada), estás en una reunión o fiesta y, de repente, sucede: ves a alguien a lo lejos y sólo puedes pensar "Tengo que bailar con él". El momento se da y bailan, aquí sucede lo "mágico" (exceso de cursi): tienen química. Un par de risas, un par de temas de conversación, uno de los dos mete cara y el beso se da. Después de un par de horas llega la parte decisiva: termina la fiesta. Probablemente nunca más vuelvan a saber del otro, pero de ser así... de ser así quizás salgan más adelante y más y más y más.
El resto es historia. Una de amor, probablemente.

La otra historia de amor, es la de los amigos: alguien que ya conoces, alguien con quien en algún momento, quizás en un principio, te sentiste atraído. Con él mantuviste largas conversaciones: en algunas partes pecaron en gileras; en otras, de tiernas. Ambos saben que hay atracción, química y las variables de la fórmula de una relación, es por eso que en algún momento uno da el primer paso: poner te quiero. El otro tiene que responder y si pone te quiero, el semáforo cambió a luz verde y el resto es historia.
Una de amor, probablemente.

Ahora, at last but not least, viene mi historia favorita: la de los mejores amigos. Fui testigo de esta historia durante cuatro años de mi vida en secundaria y puedo decir que esta es la historia de amor  más... más... ni siquiera tengo palabras para describirla. No las tengo, no las hay. Es algo tan puro, tan real, tan único. Es despertarte un día enamorada de aquel que conoce todo de ti y de aquel de quien tu conoces todo y sentir un terremoto de diez grados en tu corazón para el cual jamás ensayaste simulacro. Y es que este amor es así: viene de repente, sin preámbulos ni advertencias; viene, llega y se instaura en cada rincón de tu ser. Es la maldición más dulce que puede tocarte; es el encanto más maldito. Es... simplemente es. Es querer a la otra persona por lo que es, por como es y por quien es. Es conocer cuando miente, cuando ríe de verdad, cuando es por compromiso, cuando engaña, cuando odia y cuando ama.
Es conocer cada letra de su ADN y, aún con todos los errores que presente, quererlo.
Eso es.
Y es por eso que las historias de amor de los mejores amigos, son mis favoritas. Porque son las más puras, las más reales, las que demuestran tanto sentimiento en una sonrisa, eso son.

Fui testigo de esta historia en secundaria: mis dos mejores amigos, de repente, una noche sintieron la atracción. Desde ese día, cayeron en el limbo y fueron tres largos años de jugar a cruzar y no cruzar la frontera que separaba una amistad de una relación; sin embargo, aún sin saber qué eran realmente, ambos se querían de una forma pura, única y especial, hasta que él la cagó.
El resto fue historia. Su historia.

1 comentario:

Katy dijo...

historias de amor de mejores amigos ? ya lo viví , ya caí y estoy en proceso de recuperación. Si fue lindo ? lo fue pero en mi casa no valió la pena ya que el dolor aun perdura en los rincones mas profundos de mi corazón.

Un beso y a ver si una de estas mañanas yo me levanto enamorada aunque sea de la vida.