22 septiembre 2011

Tan, tan, taaan

Si tan sólo supieras lo que en ese entonces no sabías, lo que en ese entonces ni yo sabía, mucho hubiera sido distinto... quizás todo... o quizás nada... 

Pero bueno, ahora lo tengo todo claro ¿claro? claro... ¡claro! eh...¿claro?... claro que no, claro que sí, claro que estoy loca (clarísimo que sí): un día solo quiero diversión; el otro, amor; pasado mañana querré un beso tuyo y cuando amanezca no querré ni recordar tu número. 

Así soy yo y estoy segura no soy la única. Apuesto mi desorden que a que cada una de nosotras tiene un pequeño lado retorcidamente bipolar que no hace más que imaginar miles de millones de momentos que nos que nos dan la sonrisa más dulce y orgásmica de la vida o, también, el puchero más curvado y tirano que nuestro rostro jamás ha trazado; que nos hace volar a lo más alto del cielo y luego nos lanza, sin piedad, al sétimo infierno;  y, aún cuando podamos llegar a odiar ese pequeño lado retorcidamente bipolar, aún cuando sepamos que nada de lo que imagina es cierto, cada que estamos solas, volvemos al ruedo.

Y esta es la noche donde creo saber que quiero: comienza con di, termina con sión.
Ahora sólo me falta ver... para te.

No hay comentarios: