Hagamos algo...si tú me quieres más, no te vas a emborrachar.
Tramposo.
Ves, tú no me quieres más, yo te quiero más.
Ah, si? Ya verás.
Y llegué a la cena, con el propósito de pasarla bien, comer rico y no embriagarme.
Lo segundo y tercero se cumplió en su totalidad, para casi todos; sin embargo, lo primero se cumplió en su totalidad... para casi nadie.
No hay comentarios:
Publicar un comentario