24 octubre 2010

El del sábado con los mil y un no planes I.

-Y saben por qué estamos acá? -dijo Renzo, utilizando ese tonito de reproche mezclado con unas gotas de sarcasmo, que hacia tanto no escuchaba. -¿Saben por qué?...porque nunca me escuchan y siempre le hacen caso a Christian -Dijo finalmente, y todos, en medio de Salaverry con Javier Prado, con trago en mano y  el deseo frustrado de jaraneanos, reímos.

Reímos, y fue en ese momento que recordé lo impredescible (muy predescible) que era estar con ellos, pero sobre todo recordé cuanto los extrañaba.

Sí, fue un sábado para recordar, que no comenzó así y de no haber sido por un par de monosílabos hubiera sido completamente distinto.

(Continuará)

No hay comentarios: