Y fue una noche de puras cachimbas.
AnaClau ingresó a la San Martín y ayer lo festejamos como todas hubiéramos querido celebrar. Entre chicas, con la música más no música del mundo, una cortadora y el ingrediente secreto: Alcohol. Por lo que, las cinco: Dani, la de toda la vida, Ale La Torre, ahora parte fundamental de mi vida, AnaClau, otro pedacito fundamental en mí, y Katty, the last, but not least, aprovechamos cada segundo desde las cinco para jaranearnos.
Y no recuerdo si fue antes o después de que el alcohol inundara nuestra sangre, cuando el sentimentalismo se metió en nuestras venas.
Todas confesándose, lagrimeando, e intentando detener el tiempo y que esta mitad de año dure un poco más. Fue en esos momentos donde me di cuenta que en este corto tiempo había encontrado grandes amigas, casi por obra de magia. Gracias a una sonrisa y mucha azúcar en la sangre.
Y aunque el primer ciclo se este acabando, cada momento de risa, confesiones, melancolías, y bromas baratas, han fortalecido las raíces de amistades que jamás imaginé tener. Tan diferentes a todas las anteriores, tan especiales y únicas que jamás se irán de mi vida.
Ellas me mostraron otra perspectiva de la vida, y les estoy eternamente agradecidas, futuras colegas, grandes amigas e inclusive hermanas.
Las amo.
1 comentario:
Hermanas para toda la vida <3
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